22 de octubre de 2010

Al final del túnel...

Este año las cosas no han sido nada fáciles, he pasado por momentos muy difíciles y complicados, pareciera que este es el año “from hell”.

Sé que a veces lo más fácil es enfocarse en lo negativo, sin embargo, no se puede dejar de intentar ver el lado positivo de las cosas sin perder la esperanza de que al final del túnel, habrá una luz.

Les comparto este correo, pues me pareció muy conveniente para la ocasión.

Hoy seré Feliz

Hoy seré feliz. Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste. Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré de nada.

Hoy agradeceré a Dios la alegría y felicidad que me regala.

Hoy seré dueño de mis sentimientos, de mis nervios, de mis impulsos. Para triunfar tengo que tener dominio de mi mismo. Hoy trabajaré alegremente, con entusiasmo y pasión. Haré de mi trabajo una diversión. Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría. Comprobaré mis pequeños triunfos, no pensaré en los fracasos.

Hoy seré amigable. No criticaré a nadie. Si comienzo a criticar una persona, cambiaré la crítica por elogios; toda persona tiene sus defectos y sus virtudes. Olvidaré los defectos y concentraré mi atención en las virtudes. Hoy evitaré discusiones desagradables.

Hoy voy a eliminar dos plagas: la prisa y la indecisión. Hoy viviré con calma, con paciencia, porque la prisa es la enemiga de una vida feliz y triunfante. No permitiré que la prisa me acose ni que la impaciencia me abrume. Hoy tendré confianza en mí mismo.

Hoy no envidiaré a los que tienen más dinero, más belleza o más salud que yo. Contaré mis bienes y no mis males. Compararé mi vida con otros que sufren más.

Hoy no tendré miedo. Actuaré valientemente. El futuro me pertenece.

Hoy no pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie. Practicaré la ley del perdón. Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa a otras personas. Hoy comprobaré que Dios me ama y me premia con su amor. Hoy haré un bien a alguien. Seré cortés y generoso.

Trataré de pagar un mal con un bien. Al llegar la noche comprobaré que Dios me premió con un bien. Al llegar la noche comprobaré que Dios me premió con un día de plena felicidad. Y mañana haré otro día como hoy.

1 comentario:

Lone Wolf dijo...

Lindo pensamiento, es como una inyección de positivismo para intentar salir adelante en medio de las presiones, y aceleración de estos tiempos, cuando el mundo se viene encima, y solo vemos lo malo y negativo, y olvidamos que hay mucho que agradecer a Dios. Ah y muy importante que cada uno es dueño de su destino y de cómo encarar las situaciones difíciles.
Gracias por compartir, intentaré aplicarlo cada día.
Ojala halles la luz al final del túnel, y ten la fe de que así será